jueves, 15 de marzo de 2012

22. Vivencias de xīn líng 心灵

Xīn líng, entusiasmada, tiene organizado “el pueblo”, su juego preferido; pero el señor Tiempo, que es caprichoso, invierte su movimiento y se entretiene cambiando las horas a su antojo.
Xīn líng contempla el torbellino de alimentos que sobrevuelan por la estancia a modo de un vendaval de hojas en pleno otoño desorbitado. Por el aire flota un sentimiento de júbilo que crece espontáneo y va esparciéndose en la conciencia de todos; como la nube, que extiende amorosamente sus brazos y acaba descargando una lluvia abundante y beneficiosa. La abuela Jūn zǐ reposa beatífica como una diosa-madre a la que rinden honores.
A la alegría, se le cuelan por las rendijas de la inocencia, soplos de aire melancólicos. Imágenes dolorosas golpean la aldaba de los pensamientos de Xīn líng.  Su mente retiene figuras de ancianos infelices. Pero engañemos al señor Tiempo, y retrocedamos a momentos antes de comenzar el relato.
Xīn líng, junto al olivo, entorna los ojos, y accede suavemente a la calidez de su cerebro. Las palabras, sazonadas por su propia historia de siglos, ofrecen solícitas su sabiduría, del mismo modo que se recogen durante el periodo de recolección los frutos ya maduros:
La vejez es la fase de la vida que atesora todas las experiencias. Pero también la más vulnerable. Protegiendo a los ancianos, ellos nos protegen a nosotros con su sombra sabia y benéfica.
En “el pueblo” recién instalado por Xīn líng, destaca un gran edificio dedicado al bienestar de los mayores.
Jūn zǐ (君子) significa “persona de noble carácter” 

jueves, 8 de marzo de 2012

21. Vivencias de xīn líng 心灵

Una vivencia un tanto insólita, (disculpadme por ser la autora de tal incoherencia; por introducirme en el subconsciente de Xīn líng y suplantarla descaradamente en este episodio).
Xīn líng deambula cogida de la mano del viento, que va susurrando amorosamente en su oído el sonido longevo de la naturaleza, y siente que traspasa puertas que dan entrada a un mundo fantástico. Merodeando entre pinos y arbustos, percibe acrecentarse una sensación de libertad que la traslada, sin apenas darse cuenta, a un estado de fascinación. Es un sentimiento tan íntimo, que lo experimenta como algo nacido de su interior más profundo.
Es entonces cuando la autora, dando un giro inesperado en el relato, tiene el atrevimiento de usurpar la identidad de Xīn líng, provocando, quizá con la osadía, una sacudida en el hilo conductor de la historia; como la pequeña serpiente, que al sentirse rozada, se revuelve.
Xīn líng yace sobre la tierra (capricho complaciente de la autora) cuyo aroma la transporta de inmediato al interior de su cerebro. Y de la misma manera que las semillas germinan para convertirse en planta, las palabras brotaron y expandieron su conocimiento.
Cada persona atesora una singularidad única. Todas poseen una parcela de intimidad protegida y sagrada.
Para @Manulriarte, por ser como es.

jueves, 1 de marzo de 2012

20. Vivencias de xīn líng 心灵

La mente de Xīn líng es una cascada incesante de sentimientos. Los ecos de la fiesta llegan con un rastro de tristeza, como descompensados. El viento, que desea prolongar el sonido, nos desgrana amablemente el lenguaje de la aventura.
Globos multicolores se columpiaban satisfechos en un vaivén de júbilo y fiesta. Un estrépito de risas y juegos provocaban el balanceo, y acordes de instrumentos fantásticos paseaban exultantes sus melodías. El aire, formando un remolino caprichoso, recogió, como al desgaire, comentarios mezquinos que, por medio de una pirueta, se deslizaron al oído de Xīn líng. Se celebraba el cumpleaños de Uma, una amiga de la escuela.
Desde el Olimpo, uno de los dioses que percibe el desconsuelo de Xīn líng, agita con dulzura el cuenco divino y le enseña una media luna de color escarlata. Azorada, cierra los ojos y con delicadeza accede a la tibieza de su cerebro. Y de la misma manera que las burbujas de un líquido surgen saltarinas al exterior; de igual forma, las palabras, retozonas, salieron del cajón mágico al encuentro de Xīn líng:
Aprendiendo a dar aprendemos a controlar las frustraciones, y aprendemos a madurar. La envidia bloquea el pensamiento creativo.
Uma (nombre hindú) significa "causa, raíz, origen"

20. Vivencias de xīn líng 心灵

La mente de Xīn líng es una cascada incesante de sentimientos. Los ecos de la fiesta llegan con un rastro de tristeza, como descompensados. El viento, que desea prolongar el sonido, nos desgrana amablemente el lenguaje de la aventura.
Globos multicolores se columpiaban satisfechos en un vaivén de júbilo y fiesta. Un estrépito de risas y juegos provocaban el balanceo, y acordes de instrumentos fantásticos paseaban exultantes sus melodías. El aire, formando un remolino caprichoso, recogió, como al desgaire, comentarios mezquinos que, por medio de una pirueta, se deslizaron al oído de Xīn líng. Se celebraba el cumpleaños de Uma, una amiga de la escuela.
Desde el Olimpo, uno de los dioses que percibe el desconsuelo de Xīn líng, agita con dulzura el cuenco divino y le enseña una media luna de color escarlata. Azorada, cierra los ojos y con delicadeza accede a la tibieza de su cerebro. Y de la misma manera que las burbujas de un líquido surgen saltarinas al exterior; de igual forma, las palabras, retozonas, salieron del cajón mágico al encuentro de Xīn líng:
Aprendiendo a dar aprendemos a controlar las frustraciones, y aprendemos a madurar. La envidia bloquea el pensamiento creativo.
Uma (nombre hindú) significa "causa, raíz, origen"

jueves, 23 de febrero de 2012

19. Vivencias de xīn líng 心灵

Para Xīn líng la jornada había sido excitante. A las emociones les salieron alas y se aliaron con el cielo provocando un estallido de sorpresas, colores, y sensaciones. El mundo mudó de inmediato ante sus ojos; como si en su afán por agradar se hubiera vestido con lo más selecto y exclusivo de su armario. La escuela decidió llevar a los alumnos al museo.

A Xīn líng le estremece todavía el rumor persistente del sobresalto. Su interior titila como lo hace el remanso de un río al que seducen con el reflejo de un bello rostro. La delicadeza de una pincelada, o el arte sinuoso de la escultura, así como las palabras tan bellamente expresadas de un libro, le producen una agitación desconocida, como si un abanico de nubes, en su balanceo, hubiera insuflado al cosmos de un  aire nuevo y desconocido.

Cierra los ojos y escucha a los lejos entonar una flauta. Se trata de Euterpe, la musa de la música, que la transporta de inmediato al interior de su cerebro. Las palabras, estimuladas por las musas, surgen por ensalmo, por el efecto protector e inspirador de su reclamo:

El arte nos abre la mente y nos sobrecoge emocionalmente haciéndonos más sensibles al mundo.

jueves, 16 de febrero de 2012

18. Vivencias de xīn líng 心灵

Xīn líng, deambula por una neblina repleta de norias, trenes elevados y barcos de piratas. Todo ello dentro de un envoltorio de celofán y dulces de domingo. Un viaje que la traslada a otra dimensión, en ese casi delirio fantástico en el que navegamos cuando tenemos fiebre.

Al abrir los ojos ve a Shuì y a buku que la miran tiernamente. Una espiral de risas y miradas cómplices flotan suavemente por el aire, inundando de júbilo el cuarto de Xīn líng. La alegría, en su recorrido vaporoso, se cruza de improviso con el recuerdo, y comienzan a oscilar lágrimas contenidas. Pero vayamos con delicadeza al centro de ese recuerdo.

La fotografía estuvo colgada en el tablón de su escuela. La niña necesitaba un nuevo corazón para seguir viviendo.

Xīn líng sabe el significado de haber nacido sana, y se pregunta por qué otros no han tenido la misma suerte.

Cierra los ojos y cruza el umbral de su cerebro. La diosa griega Temis, la del buen consejo, atravesando espacios y creencias, se apropia de las palabras, y se las susurra complaciente en su oído:

La naturaleza va más allá del bien y del mal.
En el Universo circunvuela un tipo de injusticia que no podemos controlar.

Xīn líng decidió que, si algún día le pasaba algo, donaría todos sus órganos para salvar vidas.

Themis significa “Ley de la naturaleza”

viernes, 10 de febrero de 2012

17. Vivencias de xīn líng 心灵

La tristeza invadió la clase como un campo de girasoles tras una tormenta de granizo. El silencio comenzó a latir, y el aire estuvo atento  unos instantes. La noticia quedó suspendida como una nube a punto de descargar sus sentimientos.

Xīn líng, desconsolada, percibe como crece la angustia en su interior. Las certezas se han resquebrajado, de la misma forma que se desintegran inexplicablemente un conjunto de bellas esculturas. Su conciencia es incapaz de asimilar la muerte de Lí Míng, su maestra más querida.

Se aproxima al olivo, y, abatida, se desliza suavemente por el tronco hasta posarse en la tierra, que la conduce sin reservas al paraíso. Respira con fuerza, y al momento, se siente transportada al interior de su cerebro, como si un suspiro la hubiera empujado por una pendiente de algodones. Del mismo modo que un manantial de agua brota de la tierra; las palabras, a través de conductos mágicos, fueron apareciendo formando un insólito arroyo.

Desde el momento en que nacemos, vamos muriendo un poco cada día. La muerte es connatural a la vida.
Mientras vives, habitas en un mundo lleno de misterio. Cuando mueres entras de lleno en él.

Lí Míng (黎明) Significa “Amanecer”